“¿Cómo
voy a saber qué decir en una entrevista si a veces ni siquiera sé qué decirle a
mi mamá?”. Esta era una de las
tantas preguntas que rondaban en mi cabeza antes de asistir a los talleres “Mi
YO profesional” y “Yo soy su mejor opción” que Cotelco Joven organizó para
nosotros los afiliados. Muchas veces nos agobiamos por
cosas que van a suceder en el futuro, sin percatarnos de que es hoy cuando
tenemos todas las herramientas a nuestro alcance para poder construirlo. “Sé todo el tiempo la mejor versión de ti
mismo” nos dijo Nilda Urdaneta esa tarde y esa frase quedó retumbando en mi
cabeza. Obviamente mi subconsciente tenía que atacar esa idea y entonces me
preguntó “pero, ¿quién eres tú?”, a simple
escucha puede ser una pregunta muy simple, pero la realidad es que esa pregunta
es más difícil que el famoso “justifique
su respuesta” en los parciales.
Habrá quienes piensen que se conocen a sí
mismos mejor que saberse el alfabeto, pero hay otros que, como yo, estamos en
el proceso de auto-descubrimiento. Para nosotros, esa tarde, llegó la revelación
del siglo XXI en materia laboral: “tengo que saber quién soy para saber qué
tipo de profesional quiero ser”, así de complejo. Entonces, amigos, tocó
hacernos la auto-evaluación de conducta, comportamiento y personalidad a ver qué
cosas interesantes surgen de este examen.
“No es
posible alcanzar el éxito” comentó nuestra conferencista, “¿cómo así?, ¿entonces voy a ser una
fracasada?” pensé. Pues resulta que no, el éxito no se alcanza, porque sería
como esa montaña imposible de escalar a la que todos le tememos; el éxito se
siente y solo el que logra atrapar ese sentimiento es el que puede decir “¡yo
soy exitoso!”. Quiere decir que no son los logros ni las metas que alcanzo los
que determinan si he triunfado en la vida sino todas las construcciones que
hago a lo largo de ella. Entonces entendimos que no se trata de unir los puntos
hacia adelante sino de unir los que he dejado atrás, porque son esos los que me
han traído a donde estoy hoy; por eso debemos recordar siempre que el punto de
mi presente pronto será un punto ubicado en mi pasado.
Por otro lado, en esta etapa de la vida, en
la que estamos próximos a enfrentarnos a nuestras primeras entrevistas
laborales, es normal que tengamos nervios de estar en el paredón del
entrevistado. Debido a esto, es importante saber que existen procesos previos de
preparación, pautas para desenvolvernos durante una entrevista y ciertos tips
que no deben fallarnos para después del encuentro que muchos consideran el más
aterrador de la vida de cualquier futuro empleado.
Cosas tan poco difíciles como investigar
acerca de la empresa a la que postulé, llevar lapicero y hojas en blanco,
saludar a la persona por su nombre, no sentarse antes que el entrevistador,
olvidarse de los clichés, aceptar tomar solo agua, no temer pedir aclaraciones,
entre otras; pueden ser la clave que garantice tu lugar en la empresa de tus
sueños.

